52 años del 21 de febrero de 1971. Día nacional de la Lucha Campesina

El 21 de febrero celebramos y conmemoramos el día nacional de la lucha campesina. En esta fecha hace 52 años, se produjo una enorme movilización campesina e indígena, que llevo a la ocupación de más de 500 fincas a nivel nacional, en exigencia de la reforma agraria integral. La jornada de lucha y siembra fue impulsada por la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (Anuc) crecientemente autónoma de los gobiernos y fortalecida por su mandato campesino en el que establecía la tierra sin patrones y la promoción de la producción colectiva de la tierra.

El 21 de febrero, que las propias organizaciones campesinas definieron cómo un día para simbolizar su historia de lucha, recoge la larga y rica experiencia de los Baluartes Agrarios de los 1920, de las Sociedades Agrícolas y Ligas Campesinas de los 1930, de los sindicatos agrarios nacionales de los 1960, de la Anuc en su diversidad en 1970, de los proyectos de unidad y defensa de la vida de los 1980, de las marchas cafeteras y cocaleras de 1990, de la minga y la lucha por los derechos humanos del 2000, de los paro nacionales agrarios y la liberación de la madre tierra del 2010.

Si el 21 de febrero de 1971 marcó para el Estado el abandono del camino de una reforma agraria desde arriba, tímida y fallida, para las de abajo supuso la profundización de una reforma agraria desde abajo, la única que en diversas regiones consiguió romper el dominio terrateniente. La defensa del orden de terratenientes y burgueses agrarios, y el choque con las zonas campesinas de mayor autonomía, justificó en parte el proyecto paramilitar que desde 1980 y especialmente entre 1995 y 2005, impuso a sangre y fuego una masiva campaña de despojo de tierra y recursos y una violenta contra reforma agraria, avalada por diferentes instituciones estatales.

Hoy la lucha del 21 de febrero, por tierra, vida y libertad sigue vigente. El gobierno Petro quiere encarar una reforma agraria mínima, mediante una compra lenta y generosa de tierras despojadas por gremios patronales de largo historial criminal cómo Fedegan, que por el momento se acerca al 9% de la tierra en manos de la gran propiedad ganadera. Garantizar que este tibio proyecto se ejecute y profundizar su rumbo para que realmente esté a la altura de las necesidades campesinas, en medios del fortalecimiento de la organización campesina, su autonomía y formas de trabajo común, es esencial.

Hoy como ayer, la reforma agraria es desde abajo

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *